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Marta González
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“Tuve que dejar de juzgarla”: Marta González y el reto de encarnar a una mujer rota y contradictoria

La actriz habló para Diario Libre sobre la metamorfosis emocional y física a la que se sometió para encarnar a Yolanda en la cinta "¿Qué más puedes hacerme?"

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“Tuve que dejar de juzgarla”: Marta González y el reto de encarnar a una mujer rota y contradictoria
Marta González habló para Diario Libre sobre su papel de Yolanda en la cinta "¿Qué más puedes hacerme?", un rol complejo que asegura la retó física y emocionalmente. (FUENTE EXTERNA)

Hay preguntas que mueven el suelo. Al cuestionar a la actriz dominicana Marta González sobre el torbellino actoral que significó encarnar a Yolanda en "¿Qué más puedes hacerme?", la nueva película de Félix Germán, ella se detiene. Respira. Se emociona al otro lado de la línea.

"¿Qué te digo? Déjame analizar mi respuesta, porque me dejaste así como un poquito emocionada», confiesa con una honestidad desarmante. No es para menos. El personaje que inauguró el VI Festival de Cine Fine Arts Hecho en RD no es un papel más; es, en sus propias palabras, el desafío más exigente, físico y emocional, de toda su carrera.

Para convertirse en Yolanda, Marta tuvo que romper con los moldes de la vanidad que a menudo aprisionan a las figuras públicas. "Solté todas las dietas", relata. Aceptó el aumento de peso y se entregó a extenuantes jornadas de caracterización de hasta dos horas diarias, donde el equipo de maquillaje y peluquería, liderado por Ana María Andrickson, esculpió en su propia piel el implacable paso del tiempo.

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Marta González y Yasser Michelén en una escena de la película ¿Qué más puedes hacerme?.

Yolanda transita desde los 20 hasta los 50 años; una mujer que abandona a su casa, deja a su hijo y regresa tres décadas después a buscarlo, dejando al espectador el espacio para descifrar los misterios de su ausencia. "Cada vez que había piel expuesta (brazos, piernas), teníamos que trabajar prótesis y manchitas. Había que reflejar ese paso del tiempo. Fue un gran trabajo en equipo", afirma con orgullo.

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Marta González.

El desafío de defender lo indefendible

  • Sin embargo, el verdadero reto no fue estético, sino moral. ¿Cómo interpretar a una madre que toma decisiones tan cuestionables cuando, en la vida real, sostienes en brazos a tu propia bebé de un año? Marta evoca esa contradicción interna con crudeza.

"A nivel emocional, imagínate... Tratar de no juzgar al personaje por las decisiones que tomó en el pasado. Uno como actor tiene que, no importa las circunstancias, defender a su personaje. Como persona, yo estoy segura, por lo que he vivido y por lo que veo del ser humano a nivel psicológico, que dentro de nosotros habita el bien y el mal", confiesa.

"Pero nosotros somos educados, nos educan en las escuelas, tenemos valores de hogar y queremos hacer el bien. Uno como actriz, si no ha vivido cosas así, tienes que utilizar ciertos recursos para sacar eso, porque lo que estás buscando es una actuación lo más pegada a la realidad; si no, es una mala actuación", añade.

Al indagar sobre las escenas que más la sacudieron, la actriz rememora un momento de la filmación que la marcó profundamente: la escena del abandono. En ese instante de la filmación, su hija tenía apenas un año. "Como ser humano, yo me movía de saber que puedo abandonar a mi hija. Me dolió muchísimo".

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Marta González durante el rodaje de la cinta ¿Qué más puedes hacerme?

Aunque en el set contaban con un bebé real bajo estrictos cuidados, para la toma de mayor crudeza se utilizó un dummy hiperrealista. "Yo tenía una escena donde tiraba al bebé en la cuna. ¡Y corte! Yo lo tiré, porque a Yolanda no le importa, ella solo trabaja por su dinero y quiere vivir su vida. Pero dentro de mí, traté con todo el amor del mundo de poner al bebé, de no tirar lo que se notara, pero al mismo tiempo como un poquito descuidado".

Es esa misma vulnerabilidad la que arrastra a Yolanda por las calles de "la Bolita", descalza y devastada, buscando en una vieja libreta números de vecinos de un pasado que ya no existe, donde nadie le dice nada. Está sumida en una realidad gris, asfixiante, atrapada con un hombre que se le mudó a la casa: él está en una relación con ella, pero ella no está en una relación con él.

La madurez frente al desnudo

"¿Qué más puedes hacerme?" explora realidades incómodas y necesarias de hablar: las adicciones, las ausencias, la prostitución y la falta de oportunidades. En medio de esa crudeza, Marta se enfrentó también a su primer semidesnudo en la gran pantalla. Asegura que abordó el momento con una madurez impecable.

"Ahora pienso mucho más en el legado que dejo. En lo que mi hija verá algún día. Pero también entiendo que el cuerpo humano no debería ser motivo de escándalo. Es algo natural. Así nos creó Dios. Lo importante era que la escena tuviera sentido dentro de la historia"Marta González Sobre desnudarse en el cine

"Nunca me había tocado hacer un semidesnudo en cine. En telenovelas en el pasado, en Telemundo o Televisa, me había tocado ropa interior, pero ahí nunca había pasado. Lo conversé con mi familia, porque ahora que tengo una hija, trato de pensar todo lo que hago y lo que voy a dejar expuesto en la prensa o las redes, porque el público te juzga mucho", explica.

Su personaje tiene escenas subidas de tono, algo que la actriz no vio como algo complicado. Para ella, el sexo es un proceso natural y humano: "Así fue que papá Dios nos creó, creó al hombre y a la mujer, ¡punto! No tengo por qué señalar a mi personaje".

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Marta en su papel de Yolanda.

Su confianza en la dirección de Félix Germán y el respeto de su compañero de escena, Yasser Michelén, hicieron posible la magia en un set muy cerrado y protegido. Marta recuerda entre risas que el director no le quiso enseñar absolutamente nada de la película hasta el día de la premiere."Estaba muy nerviosa", admite.

"Hay una palabra que Félix dice que es bomba. Cuando hicimos esa escena, que quedó casi a la primera, dice: ¡Bomba! Y me dice: Marta, quedó perfecto. Uno como actriz hace lo que tiene que hacer y me siento feliz por lo que vi".

El renacer del cine local y una confesión inédita

Marta González no es una espectadora de la evolución del cine local; es una de sus abanderadas. Al evaluar el panorama actual, fortalecido por la Ley de Cine, se muestra optimista ante una industria en crecimiento que empieza a valorar el cine de autor y la diversidad de historias por encima de la típica comedia comercial.

"Estamos viviendo uno de los momentos más interesantes en cuanto a calidad técnica y actuación. 'Día 8'(su anterior película) actualmente está en salas de cine en España. Yo nunca había estado en salas de otro país como tal, y es una película totalmente dominicana. Siento que por fin tenemos proyectos sostenibles".

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Marta González yYasser Michelén en una escena de ¿Qué más puedes hacerme?

Esta evolución también se refleja en la fuerza de los personajes femeninos, que hoy lideran tramas complejas y enriquecedoras con la misma profundidad y peso tradicionalmente otorgado a los roles masculinos.

  • Tras haber vivido en carne propia las dinámicas de Hollywood, Marta valora el terreno ganado en su tierra: "En el mercado de Hollywood me tocó ser una muchacha del servicio, una nana, o simplemente tener una escena sexual y punto; me usaron, no me sentí con protagonismo. Por fin siento que en República Dominicana estamos haciendo un cine que nos enriquece a todos".

Antes de concluir el encuentro, la actriz decide revelar un secreto guardado bajo recelo durante todo el proceso de producción; un testimonio de humildad, compañerismo y respeto absoluto por el oficio.

"Esto no lo he dicho públicamente y te lo voy a decir a ti. Yo trabajé con Judith Rodríguez para este proyecto. Le dije: 'Judith, como tengo tanto tiempo fuera del país, me gustaría que trabajaras conmigo el personaje como coach'. Y Judith fue una gran mano de apoyo. Nos sentábamos a trabajar a Yolanda en ese tipo de escenas y en ese momento no le dije a nadie, no le dije a Félix".

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Marta González

"Te lo estoy diciendo a ti ahora. Le agradezco públicamente y estoy súper contenta de que ella se haya llevado el premio como mejor actriz en el festival de cine Fine Arts, hecho en RD, porque bien merecido que lo tiene; para mí es la mejor actriz dominicana".

Con una madurez que se respira en cada palabra, Marta González tiene claro su norte. Ha fundado su propia compañía productora en el país, ya tiene listo el guion de una comedia romántica y se encuentra en la etapa de gestionar fondos, con el deseo ferviente de seguir preparando al talento local trayendo maestros internacionales. Aunque vive entre Miami y Santo Domingo, su corazón y su futuro inmediato están sembrados en su patria.

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Marta González en fotos de archivo.

"Estamos en un muy buen momento en la República Dominicana, a nivel de turismo, de cine, de todo. Yo estoy en Miami y los actores se mueren por trabajar aquí, me dicen: 'Llévame a Dominicana, preséntame a fulano'. Deberíamos estar tan orgullosos de lo que tenemos".

"Yo me quiero montar en este barco también, aportar mi granito de arena y absorber como una esponjita todo lo que tenemos aquí", concluye con esa pasión vibrante que solo los grandes artistas logran transmitir.

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Marta en su rol de Yolanda.

Un personaje trascendente

Después de más de dos décadas frente a las cámaras, Marta asegura que pocos personajes la han transformado tanto como Yolanda.

No por las prótesis. No por el aumento de peso. No por las horas de maquillaje. Ni siquiera por las escenas más difíciles. Sino porque la obligó a mirar de frente una verdad incómoda sobre la condición humana.

Que las personas rara vez son completamente buenas o completamente malas. "Uno quisiera pensar que todo es blanco o negro, pero la vida no funciona así".

Yolanda existe precisamente en esa zona gris.

Un territorio lleno de errores, heridas, ausencias y contradicciones.

TEMAS -

Periodista dominicano con un máster en Comunicación Integral Avanzada y Marketing Digital cursado en Madrid. Actualmente se desempeña como redactor senior en Diario Libre. Cuenta con una sólida trayectoria en coberturas nacionales e internacionales, representando al país en eventos realizados en Corea del Sur, México y España.