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El Niño
El Niño

El Niño podría alcanzar una fuerte intensidad este 2026

Podría alcanzar su máxima potencia en octubre-diciembre. Para RD, uno de los riesgos es una reducción de las lluvias

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El Niño podría alcanzar una  fuerte intensidad este 2026
El boletín de agosto del CIIFEN advierte que el fenómeno continuará fortaleciéndose los próximos meses. (CEDIDA POR EL CIIFEN)

El fenómeno de El Niño continúa fortaleciéndose en el océano Pacífico ecuatorial y podría alcanzar una intensidad muy fuerte durante los últimos meses de este año, según el boletín de agosto del Centro Internacional para la Investigación del Fenómeno de El Niño (CIIFEN).

El Niño forma parte del ENOS, El Niño-Oscilación del Sur, un fenómeno climático natural caracterizado por variaciones en la temperatura del océano Pacífico tropical y cambios asociados en la atmósfera. El ENOS tiene tres fases: El Niño, asociada al calentamiento anómalo del Pacífico ecuatorial; La Niña, relacionada con un enfriamiento anómalo; y una fase neutral.

Durante julio, las anomalías cálidas de la temperatura superficial del mar en el Pacífico ecuatorial se intensificaron hasta alcanzar entre 2.5 y 5 grados Celsius por encima de lo normal. Al mismo tiempo, se registraron cambios en los vientos y en otros indicadores atmosféricos que muestran un creciente acoplamiento entre el océano y la atmósfera, una de las señales del fortalecimiento de El Niño.

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a. Durante julio se intensificron las anomalías cálidas en el Pacífico Ecuatorial, con valores entre 2.5 a 5 grados Celsius por sobre lo normal.
b. Las anomalías cálidas en el Pacífico Norte se han extendido, mostrando un ligero fortalecimiento a través de toda la cuenca oceánica.
c. Durante julio las anomalías cálidas frente al Ecuador y Perú se intensificaron, manteniendo valores por sobre cinco grados Celsius, afectando la productividad del área.
(CEDIDA POR EL CIIFEN)

Para el trimestre septiembre-noviembre de 2026, el CIIFEN prevé condiciones cálidas asociadas a El Niño, con una probabilidad del 100 % y señala que el fenómeno podría mantenerse hasta comienzos de 2027. Los modelos indican, además, una probabilidad del 95 % de que alcance una intensidad considerada muy fuerte entre octubre y diciembre, así como 69 % de probabilidad de que la magnitud del evento supere los registros históricos considerados desde 1950.

El CIIFEN es una organización internacional con sede en Ecuador, creada con apoyo de organismos de Naciones Unidas para generar y difundir información climática sobre El Niño, La Niña y sus impactos en América Latina.

Un fenómeno lejano con efectos en el Caribe

Aunque El Niño se origina a miles de kilómetros de República Dominicana, en el océano Pacífico tropical sus efectos pueden sentirse mucho más allá de esa región.

El calentamiento de una enorme extensión del Pacífico modifica la circulación atmosférica tropical y puede alterar patrones de viento, temperatura y precipitación en distintas partes del planeta.

Esto no significa que un El Niño fuerte produzca automáticamente los mismos efectos en todos los países ni que la intensidad del fenómeno determine por sí sola la magnitud de sus impactos locales.

Los mapas de precipitación para septiembre-noviembre muestran condiciones por debajo de lo normal en Centroamérica y el norte de Sudamérica, pero no permiten afirmar directamente que ese mismo comportamiento ocurrirá en República Dominicana.

Para el país, la referencia más directa es el Instituto Dominicano de Meteorología (Indomet), que desde mayo había advertido que el desarrollo de El Niño podría producir una disminución gradual de las precipitaciones y aumentar el riesgo de sequía meteorológica en distintas regiones durante el segundo semestre de 2026.

Las señales del déficit hídrico ya comienzan a sentirse en República Dominicana. En agosto, las autoridades mantienen bajo vigilancia los niveles de las principales presas ante la disminución de las lluvias registradas entre mayo y julio. El contraste es significativo: a inicios de mayo los embalses del país se encontraban alrededor del 88 % de su capacidad máxima, pero el posterior déficit de precipitaciones ha obligado a ajustar la operación de algunos sistemas y a vigilar de cerca sus reservas.

Un posible déficit de precipitación no implica que deje de llover en República Dominicana.

Durante un período estacionalmente más seco pueden ocurrir vaguadas, ondas tropicales y otros sistemas capaces de producir aguaceros intensos, inundaciones y crecidas repentinas.

La diferencia está en el acumulado de lluvia durante semanas o meses. Si las precipitaciones se mantienen de manera persistente por debajo de lo normal, pueden reducirse los caudales de los ríos, la recarga de acuíferos y los niveles de los embalses, además de aumentar la presión sobre el abastecimiento de agua y las actividades agrícolas.

Señales de un fortalecimiento importante

Las condiciones observadas bajo la superficie del Pacífico ayudan a explicar por qué los modelos proyectan un episodio tan intenso.

Durante julio, una nueva onda Kelvin cálida se propagó hacia el Pacífico oriental, intensificando las anomalías térmicas en los primeros 200 metros del océano, donde se registraron valores de hasta 8 grados Celsius por encima de lo normal. También se observaron anomalías cálidas de hasta 6 grados en los primeros 300 metros.

En la atmósfera también aparecen señales consistentes con El Niño. El Índice de Oscilación del Sur se ha mantenido desde mediados de abril dentro del umbral asociado al fenómeno y el 15 de agosto registró un valor de -18.9. Valores negativos sostenidos inferiores a -7 son considerados indicativos de condiciones favorables a El Niño.

El escenario, por tanto, ya no es únicamente el de la posible aparición de El Niño. El fenómeno se encuentra fortaleciéndose y los modelos proyectan que su máxima intensidad podría producirse entre octubre y diciembre.

Para República Dominicana, la principal interrogante será cuánto de esa señal global terminará traduciéndose en una reducción de las precipitaciones durante los próximos meses y hasta qué punto podría aumentar la presión sobre los recursos hídricos.

TEMAS -

Guatemalteco con estudios en Ciencias de la Comunicación y amplia experiencia en el campo visual y multimedia. Ha trabajado para varios medios de comunicación en Guatemala y República Dominicana, y sus fotografías han aparecido en importantes publicaciones en diferentes partes del mundo.