×
Versión Impresa
Día Jueves, 19 de Febrero de 2026 Edición 7251.
Secciones
Última Hora
Podcasts
Encuestas
Servicios
Plaza Libre
Efemérides
Cumpleaños
RSS
Herramientas
Más
Contáctanos
Sobre Diario Libre
Aviso Legal
Redes Sociales

¿Qué haría falta para que el dominicano vuelva a bañarse en las playas de Santo Domingo?

La recuperación de playas como Güibia y Montesinos es un desafío que requiere inversión y educación ambiental en Santo Domingo

Expandir imagen
¿Qué haría falta para que el dominicano vuelva a bañarse en las playas de Santo Domingo?
Vista de la playa Güibia del Distrito Nacional. (ARCHIVO)

La mejora del sistema sanitario y pluvial de Santo Domingo, así como la recuperación del río Ozama, son el costo para que los dominicanos vuelvan a disfrutar de las playas del litoral de la ciudad en asuetos como Semana Santa, una práctica perdida hace varias décadas.

Así lo planteó Martín Meléndez, profesor del Instituto Tecnológico de Santo Domingo (Intec), al ser consultado sobre las acciones requeridas para recuperar playas como Montesinos o Güibia, un populoso balneario en los tiempos de la dictadura de Trujillo.

“Es un problema integral; para resolver las playas del litoral de Santo Domingo, hay que resolver el sistema sanitario y pluvial de la ciudad, así como la contaminación del río Ozama”, resalta el investigador.

Meléndez explica que, además del alto costo económico que plantean estas intervenciones, también se debe tomar en cuenta la educación de la población.

Ejemplos de recuperación

Meléndez citó dos casos de recuperación de afluentes a nivel internacional: el río Támesis, en Londres, y el Cuyahoga, en Estados Unidos.

“El río Támesis fue declarado muerto en 1957”, señala. Esa situación cambió tras veinte años y una inversión millonaria, destaca el investigador.

Sobre el río Cuyahoga, señala que es el caso más famoso de un “río que ardió” debido a la contaminación industrial en 1969. La acumulación de desechos, grasas y petróleo en la superficie fue encendida por chispas de un tren, convirtiéndose en un símbolo de la lucha ambiental.

Resalta que, en la actualidad, las personas utilizan kayaks y pescan en la zona.

En un artículo de 2018, Diario Libre, citando al historiador José del Castillo, reseña que Güibia era la playa de la ciudad, con su balneario público provisto de vestidores, duchas y alquiler de trajes de baño.

La publicación destaca que, décadas más tarde, los fenómenos extremos y la contaminación plástica han lacerado estos espacios de la ciudad e imposibilitan a los capitaleños utilizar estas áreas, como sus antepasados lo hicieron.

TEMAS -

Egresada de la UASD de la carrera de Comunicación Social, mención Periodismo. Ha participado como colaboradora en programas radiales y como periodista en El Nuevo Diario y Diario Libre.