Guardianes de la Revolución iraníes dicen haber atacado una base de EE.UU. en Catar
Insta a su población a reducir el consumo eléctrico tras los bombardeos estadounidenses

Los Guardianes de la Revolución iraníes afirmaron este viernes haber apuntado a sistemas de radar y aviones militares estadounidenses en Catar para "castigar al agresor", en represalia por bombardeos nocturnos contra Irán.
Las hostilidades entre Irán y Estados Unidos se reanudaron el 7 de julio, tras ataques contra barcos en el Golfo atribuidos a Irán.
Los bombardeos llevados a cabo desde entonces no tienen precedentes desde el alto el fuego de abril y socavan los esfuerzos diplomáticos para poner fin a la guerra desencadenada el 28 de febrero por bombardeos israeloestadounidenses contra Irán.
"Como parte de las operaciones de represalia llevadas a cabo anoche, los valientes combatientes de la fuerza aeroespacial de los Guardianes de la Revolución (...) lanzaron un ataque fuerte y por sorpresa contra la base aérea estadounidense de Al Udeid, en Catar, para castigar al agresor y al ejército estadounidense que mata a niños", declararon los Guardianes en un comunicado.
Antes este ejército ideológico de la república islámica afirmó haber alcanzado con drones y misiles varios aviones militares estadounidenses estacionados en Jordania, también en represalia por los ataques de Washington.
Pide la la población reducir consumo eléctrico
- El ministerio iraní de Energía pidió este viernes a la población reducir el consumo de electricidad, tras los problemas causados por los ataques de Estados Unidos a infraestructuras energéticas en el sur del país.
- En un comunicado, el ministerio instó a los iraníes a apagar el aire acondicionado en hora punta "para ayudar a garantizar un suministro eléctrico estable en las provincias del sur, confrontadas actualmente a un calor extremo y a ataques contra las instalaciones de alimentación eléctrica".
Seis noches de miedo
Seis noches consecutivas de ataques estadounidenses contra el sur de Irán han instalado de nuevo el miedo y la incertidumbre en las calles de Teherán, donde una parte de la población teme que la escalada termine llevando de nuevo la guerra hasta la capital, mientras otros la afrontan con un sentimiento de desafío y llamadas a la venganza.
Aunque el intercambio de fuego entre las partes se desarrolla a más de 1.000 kilómetros de la capital iraní, en el sur del país, muchos temen que la violencia pueda alcanzar de nuevo Teherán, como ocurrió durante los 39 días de guerra con Israel y Estados Unidos.
Es de lo que se habla estos días en las calles y los bazares de la capital.
"Tras una semana de fuego cruzado en el estrecho de Ormuz y en el sur del país creo que deberíamos estar preparados para posibles bombardeos contra Teherán. Podría suceder en cualquier momento", dice Maryam, una vecina del oeste de la capital.
Maryam, de 37 años, recuerda los ataques casi diarios en la zona donde vive durante la guerra y explica que sus dos hijas, de 1 y 3 años, estaban "atemorizadas" cada vez que sonaban las explosiones.
Aunque la tregua permitió recuperar la rutina, la mujer asegura que "nunca desapareció la sensación de que se trataba de una calma provisional".


EFE