Cronología de la escalada de tensión EE.UU.-Cuba desde la vuelta de Trump a la Casa Blanca
El 30 de junio de 2025, Trump firmó un memorando para endurecer la política EE.UU. hacia Cuba

Con la llegada de Donald Trump a la Casa Blanca para su segundo mandato, regresó la tensión a las siempre difíciles relaciones Cuba-EE.UU. y desde entonces no ha hecho más que crecer, sobre todo tras la captura de Nicolás Maduro en Venezuela en la que murieron 32 militares cubanos que lo escoltaban.
El 14 de enero de 2025 se había producido un giro político relevante después de que Joe Biden retirase a Cuba de la lista de países promotores del terrorismo. Dos días después La Habana inició la excarcelación de más de 200 presos por motivos políticos.
Sin embargo, esa distensión no duró ni una semana, ya que el día 20 Trump asumió de nuevo la presidencia de EE.UU. y volvió a incluir a Cuba en esa lista, reinstaurando sanciones y restricciones migratorias.
Enseguida comenzaron las sanciones y las medidas dirigidas contra algunas de las principales vías de financiación de la isla: las misiones médicas y las remesas.
El 30 de junio de 2025, Trump firmó un memorando para endurecer la política estadounidense hacia Cuba. El documento prohibió transacciones financieras directas o indirectas con entidades controladas por los militares cubanos.
Tras la captura de Maduro
Tras la captura por Estados Unidos de Nicolás Maduro el 3 de enero de este año en Caracas, en una operación en la que murieron 32 militares cubanos que lo protegían, el Gobierno castrista redobló su discurso más duro frente a EE.UU. y comenzó a prepararse ante una potencial acción militar.
El día 16 el Consejo de Defensa Nacional, que preside Díaz-Canel, actualizó las medidas para dar paso "al Estado de Guerra", y comenzaron a extenderse las maniobras por el país.
Se desempolvaba así la doctrina de "Guerra de todo el pueblo", una estrategia impulsada en los años 80 por Fidel Castro que se basa en la movilización general de la población, no tanto para repeler una posible agresión externa como para hacer insostenible una ocupación.
El 29 de enero, Trump firmó una orden ejecutiva que establece que EE.UU. podrá imponer aranceles a los bienes procedentes de países que vendan o proporcionen petróleo a Cuba.
El bloqueo provoca en Cuba la peor crisis económica y social desde 1959, con apagones diarios que superan las veinte horas, una contracción del PIB superior al 15 % desde 2020 y una caída drástica del turismo.
El 2 febrero, el presidente de Estados Unidos insistió en que Washington mantenía negociaciones con el Gobierno de La Habana para poner fin al embargo de petróleo sobre la isla y que creía que se está "cerca" de lograr un acuerdo que permita a los cubanos en EE.UU. visitar de nuevo su país.
Volvió a subrayar la dura situación económica que atraviesa el país debido al embargo que él mismo activó días atrás al firmar una orden ejecutiva que castigará con aranceles a cualquier país que envíe crudo a la isla.
¿Diálogo a la vista?
Cuatro días después, Díaz-Canel manifestó la disposición de su Gobierno a dialogar con EE.UU. y a tratar temas “migratorios, de seguridad, de la lucha contra el narcotráfico y contra el terrorismo, (...)”, entre otros. Sin embargo, negó cualquier negociación con Washington.
Algo pareció cambiar el 25 febrero cuando el Gobierno de Estados Unidos relajó el bloqueo petrolero impuesto a Cuba y autorizó la reexportación de crudo venezolano a la isla, con ciertas restricciones y a través del sector privado.
La víspera había facilitado a empresas estadounidenses la venta de "gas y productos petrolíferos" a empresas privadas en Cuba.
Sin embargo, un último episodio de este pasado miércoles volvió a complicar las cosas: la Tropa Guardafrontera cubana abate a cuatro tripulantes de una lancha rápida procedente de EE.UU. que no obedeció cuando se le dio el alto en aguas territoriales y abrió fuego contra la embarcación policial, según las autoridades cubanas.

EFE