La utilidad de la data que dejaron los Juegos Centroamericanos y del Caribe
Más allá de las hojas de cálculo, los Juegos dejan lecciones para optimizar la inversión

Guardar en la nube o en una memoria USB toda la data generada por los resultados de los XXV Juegos Centroamericanos y del Caribe requiere de decenas de gigabytes. Pero no hay que exprimir mucho el Excel para encontrar información útil en el diseño o continuidad de políticas a mediano plazo que requiere la República Dominicana para mantener ese ritmo de crecimiento que arrancó en 1974 y no ha parado.
La hoja sugiere que defender el quinto lugar y aspirar a más requiere de apostar fuerte en aquellos deportes que ofrecen más metales y en esos atletas que pueden ofrecer múltiples opciones.
No se trata de mal utilizar el dato de que la velocista Liranyi Alonso (4 oros) sola aportó más a la delegación que fútbol (40 atletas), hockey (34), softbol (30), balonmano (28), ciclismo (27), béisbol (24), rugby 7 (24), arquería (12) y juntos. Hay que ahondar y ponderar cada cosa en su justa dimensión. Sacar la información correcta del Big Data requiere de lupas.
En Santo Domingo 2026 hubo 36 atletas que ganaron al menos cinco preseas, ninguno dominicano. De ellos 12 son mexicanos, un grupo que capturó 64 metales, 54 de ellos de oro. Una cifra superior a todas las doradas de Cuba (51), el ocupante del tercer lugar.
La cosecha la encabezó la nadadora azteca Celia Pulido, que se puso en su cuello 11 preseas, ocho de ellas auríferas. Tantas como las conseguidas por Panamá para lograr el octavo puesto, su mejor en 60 años.
Así puede influir en el medallero un nadador de élite, un deporte que en sus cinco modalidades (nado, artística, clavado, polo acuático y aguas abiertas) encabezó el reparto de medallas con 199.
- La remozada piscina y una actuación histórica de siete medallas mandan una señal ilusionante sobre lo que puede venir para la natación dominicana.
Igual, el medallero puede ofrecer un resultado que no se compadezca con el nivel de un país. Aruba trajo una delegación de apenas 29 atletas y ocupó el lugar 22 en ese renglón. Pero en el medallero finalizó en el puesto 14, impulsado por Kim Deiman, de nado sincronizado, quien capturó siete preseas.
Medallas o deporte inclusivo
Desde el Miderec, COD y CRESO se puede usar esa data para orientar el tamaño de la inversión del ciclo olímpico 2024-2028. Insisto en conocer la prioridad, porque la inversión en deporte no puede tener como objetivo único el alto rendimiento.
Promover la actividad física a todas las edades es lo que ofrecer el mayor retorno social; “Invertir en el deporte es invertir en las personas: es invertir en el potencial, en la pertenencia y en la esperanza”, recordó en Qatar la presidenta del COI, Kirsty Coventry.




Nathanael Pérez Neró