Es al público a quien se castiga, no a medios
Los periodistas no buscamos entrevistas para consumo propio, es para la audiencia

A reporteros que cubren la fuente del Palacio Nacional le resultó extraño digerir ayer el desprecio mostrado hacia ellos por integrantes de las Reinas del Caribe, a pesar del aplauso con el que fue recibido el equipo a su llegada a la Casa de Gobierno. “¿Qué le habrá hecho la prensa deportiva a ellas para ese rechazo hacia los medios?”, preguntó más de uno.
Ejerzo esta profesión desde 2001 y encuentro una abrumadora ventaja entre las noticias positivas sobre ese equipo que desde 1994 no ha parado de dar alegría al país y, por consecuencias, merecerse los buenos titulares, historias de sus épicas.
También se ha informado de suspensiones por dopaje, como a Nurys Arias, Evelin Carrera y Lisvel Eve Mejía. Más allá de ahí me cuesta encontrar una publicación que “indigne” al grupo para semejante actitud, que, por suerte, no es de todo el colectivo.
Hay figuras del sexteto que llevan años sin conceder una entrevista. No entienden el rol que jugaron los medios y el público que se enteró de sus precariedades en la mejora de las condiciones que hoy tienen, ellas y el resto de los atletas. Ignoran, por momento, el papel de líderes que son, de cuántas personas quieren escucharlas, son inspiración para muchos, como otras del pasado lo fueron para ella.
Cuando una figura, sea artista, actor, atleta, etc.. cree “castigar” a los medios con no dar entrevistas en realidad es al público que paga, que compra su producto, al que desconsidera. No es cierto que a la afición solo le interese que cante bonito, que actúe bien o que ofrezca buenos resultados en tarima.
Sí, al público le interesa lo bueno y lo malo
Ese discurso se cae al observar cómo esas noticias, sean positivas o negativas, sobre ellos son tendencia. La gente goza de conocer a quien sigue, a ese que toca sus fibras internas, con el micrófono, con una performance, con el bate o la pelota.
- La NFL es la liga más poderosa del planeta, es una empresa privada que no tiene que rendir cuentas en público, pero, como lo hace la NBA, MLB o cualquier otro circuito, obliga a sus atletas a comparecer ante los medios.
¿Por qué, si además tiene millones de seguidores en redes, llevar sus partidos en TV y streaming? ¿Qué necesidad tiene de hasta multar a quienes se resiste asistir ante los medios, sea LeBron, Messi o Soto? Ser transparente y dar contenido a sus clientes; el público y patrocinadores.
El atleta vive en una guerra constante para permanecer al máximo nivel. Hay demasiados candidatos a sustituirlo, que suelen verse como enemigos. A menudo se confunde quién es ese rival y se suele apuntalar al eslabón más débil; los periodistas.




Nathanael Pérez Neró