Seducir al público, reto del fútbol en RD
Miles de niños lo juegan en los colegios, pero una vez crecen no siguen la LDF ni la Sedofútbol

El pasado sábado 14, sin esos incentivos que hubo para la Copa Mundial sub-17 femenina de 2024 como transporte y hasta pica pollo, 16,462 personas pagaron boletas entre 3,830 y 9,950 pesos para ver un partido de fútbol en el mismo Estadio Olímpico Félix Sánchez.
Fue un juego especial, si bien faltaron figuras de las prometidas para la fecha original (13 de diciembre de 2025), entre exjugadores del FC Barcelona y el Real Madrid, donde el grueso del público que asistió cantó desde el himno de los dos grandes clubes españoles, dio cuerdas y se disfrutó de lo que queda de leyendas como Carles Puyols y Képler Laverán Lima Ferreira “Pepe”.
Esa afición que asistió no era extraña al fútbol. Lo conoce, lo sigue, lo consume. Una parte se enganchó en el colegio, estudiando en Europa, otra siguiéndolo por la TV, ya sea por la Copa Mundial, la Champions, por Messi, por Cristiano, por Maradona, por Pelé…
Las comparaciones siempre son incómodas, pero un día antes empataron a un gol en Santiago durante la jornada 10 de la liguilla el Cibao FC y Atlético Pantoja, los equipos más regulares desde que se creó la LDF en 2015, con títulos del Caribe en su joven historia. Es el Clásico del fútbol local.
Sería pretencioso querer ver un público similar en ambos partidos. Sin embargo, ni la selección absoluta que en la actualidad vive el momento más alto de su historia y cuenta con un plantel de calidad incomparable con las del pasado, seduce a esa afición dominicana que gusta del balompié para encuentros en los estadios locales.
Números que pueden confundir
Desde finales de los 90’s veo un gran entusiasmo en colegios, en academias privadas. Miles de niños y niñas, practican el fútbol y arrastran a sus familiares a verlos jugar.
En un momento hubo gente que pensó que ese semillero serían los futuros consumidores de productos relacionados al fútbol, una parte del empresariado también lo creyó, apostó fuerte hasta que se dio un baño de realidad: Siguen LaLiga, la Premier, la Serie A, la Champions.
Siempre me he preguntado hacia dónde se van esos niños una vez crecen, porque está comprobado que no siguen la LDF ni la Sedofútbol.
- En 1992 asistí al primer compromiso del equipo nacional y tengo referencia de cómo ha sido el apoyo de la afición.
¿Por qué ese público que gusta del fútbol, en Dominicana, no consume el fútbol dominicano? ¿Dónde falla la Fedofútbol y la LDF en mantener apegado a ese niño que en su adolescencia lo que juega es fútbol? La pregunta es corta, pero la respuesta puede ser compleja y no la tengo.


Nathanael Pérez Neró