×
Versión Impresa
Edición Impresa.
Secciones
Última Hora
Podcasts
Encuestas
Servicios
Plaza Libre
Efemérides
Cumpleaños
RSS
Herramientas
Más
Contáctanos
Sobre Diario Libre
Aviso Legal
Redes Sociales

Italia mantiene los controles con España y eleva la tensión por la crisis de Ceuta

Roma asegura que no levantará las restricciones antes del 15 de agosto y acusa a Madrid de responder con una “lógica de represalia” al imponer controles a los viajeros procedentes de Italia

Expandir imagen
Italia mantiene los controles con España y eleva la tensión por la crisis de Ceuta
Giorgia Meloni, presidenta de Italia, ha sido enfática en limitar la entrada desde España, poniendo en pausa el tránsito del espacio Schengen. (EFE/ARCHIVO)

El Gobierno de Giorgia Meloni mantendrá los controles fronterizos a los viajeros procedentes de España hasta que considere completamente descartados los riesgos para la seguridad de Italia, una decisión que prolonga la crisis abierta entre los dos países europeos tras la llegada masiva de migrantes a Ceuta a finales de julio.

El ministro italiano del Interior, Matteo Piantedosi, afirmó este jueves ante un comité parlamentario que la decisión de suspender temporalmente la aplicación de las reglas de libre circulación del espacio Schengen “no será revisada antes del 15 de agosto” y que cualquier modificación dependerá de que hayan sido excluidos totalmente los riesgos de seguridad.

Piantedosi defendió que las medidas adoptadas por Roma se ajustan al derecho europeo y rechazó las críticas españolas. Además, acusó al Gobierno de Pedro Sánchez de actuar bajo una “lógica de represalia” después de que Madrid respondiera imponiendo sus propios controles a los pasajeros procedentes de Italia.

Una crisis que comenzó en Ceuta

La escalada entre los dos socios europeos tiene su origen en la crisis migratoria registrada el 29 de julio en Ceuta, cuando una entrada masiva de personas en territorio español provocó preocupación en varios países europeos ante la posibilidad de movimientos secundarios de migrantes dentro del espacio Schengen.

Italia reaccionó desde el 1 de agosto reforzando los controles sobre los viajeros procedentes de España, una decisión que Roma justificó por motivos de seguridad y por la necesidad de evitar desplazamientos irregulares hacia territorio italiano.

La medida italiana abrió rápidamente un frente diplomático con Madrid. Como ha informado Diario Libre, España respondió una semana después restableciendo temporalmente los controles sobre pasajeros llegados desde Italia.

Desde el sábado 8 de agosto, la Policía española comenzó a solicitar pasaportes y otros documentos de identificación en puertos y aeropuertos a viajeros procedentes de territorio italiano. Los controles fueron establecidos de manera temporal y aleatoria y llegaron a realizarse incluso a pie de pista tras el aterrizaje de algunos vuelos.

La decisión española supuso en la práctica que dos países integrantes del espacio Schengen restablecieran simultáneamente controles entre ellos, aunque ambos gobiernos han defendido sus respectivas actuaciones como medidas excepcionales.

Roma y Madrid se acusan

La controversia ha dejado de ser exclusivamente migratoria para convertirse también en un enfrentamiento político sobre quién inició la escalada y si las respuestas adoptadas son proporcionales.

Italia sostiene que actuó primero ante una amenaza concreta derivada de la crisis de Ceuta y que sus medidas tienen carácter preventivo. España, en cambio, reaccionó ante lo que consideró una decisión unilateral italiana que afectaba directamente a sus ciudadanos y a la libre circulación.

Piantedosi endureció este jueves esa interpretación al considerar que Madrid no respondió a una amenaza propia de seguridad, sino a la decisión adoptada previamente por Roma.

La disputa ocurre dentro de un espacio Schengen concebido precisamente para eliminar los controles sistemáticos en las fronteras interiores. Actualmente, el área está integrada por 29 países y permite a sus ciudadanos desplazarse normalmente entre los Estados participantes sin someterse a controles fronterizos ordinarios.

El sistema nació con el acuerdo firmado en 1985 por Francia, Alemania Occidental, Bélgica, Países Bajos y Luxemburgo y posteriormente se convirtió en uno de los pilares de la movilidad europea.

El 15 de agosto, primera fecha clave

La declaración de Piantedosi coloca ahora el 15 de agosto como primera fecha para una posible revisión de las restricciones italianas, pero no garantiza su levantamiento automático.

Roma condiciona cualquier cambio a una evaluación de seguridad, por lo que los controles podrían continuar después de esa fecha si el Gobierno de Meloni considera que persisten los riesgos asociados a los movimientos migratorios.

Mientras tanto, viajeros entre España e Italia deberán contar con la posibilidad de ser sometidos a verificaciones de identidad y documentación en puertos y aeropuertos, una situación excepcional entre dos países estrechamente conectados por turismo, comercio y transporte aéreo.

La crisis surgida en Ceuta ha terminado así trasladándose cientos de kilómetros hacia el interior de Europa y poniendo bajo presión uno de los principios más visibles de la integración comunitaria: la circulación sin controles fronterizos permanentes entre los países del espacio Schengen.

TEMAS -