El ministro de Educación plantea fortalecer desde las escuelas la formación agropecuaria
De Camps señala que la oferta educativa debe adaptarse a las vocaciones productivas de cada territorio

El ministro de Educación, Luis Miguel De Camps, planteó este viernes la necesidad de fortalecer desde las primeras etapas de formación el vínculo de los estudiantes con el sector agropecuario, para desarrollar las capacidades que requerirá el país y ampliar las oportunidades de las nuevas generaciones.
De Camps hizo el planteamiento durante su participación en el XXVIII Encuentro de Líderes del Sector Agropecuario, organizado por la Junta Agroempresarial Dominicana (JAD), donde participó en el panel de ministros “Formación del Capital Humano para la Agropecuaria y la Agroindustria Nacionales”.
El funcionario sostuvo que la formación vinculada al agro no debe comenzar únicamente cuando los estudiantes llegan a secundaria y deben elegir una modalidad educativa.
“La cultura agropecuaria empieza desde antes: con ciencias, matemáticas, educación medioambiental, sostenibilidad, conocimiento del territorio, tecnología, emprendimiento y comprensión del valor que tienen la producción y los alimentos para la vida de una sociedad”, expresó.
Oferta educativa regional
De acuerdo con una nota de prensa, De Camps señaló que las vocaciones productivas varían entre las regiones y provincias, por lo que la oferta educativa debe responder a las características y necesidades de cada territorio.
El ministro informó que actualmente el país cuenta con formación vinculada a la agropecuaria y la agroindustria en 17 regionales, 44 distritos educativos y 51 politécnicos, con una matrícula de 2,610 estudiantes.
- Azua, La Vega, San Cristóbal, Santiago y San Juan de la Maguana concentran 1,651 de esos estudiantes, equivalentes al 63.3 % de la matrícula.
De Camps indicó que el Ministerio de Educación trabaja en la actualización de la oferta curricular de la familia profesional agropecuaria y en nuevos títulos que respondan a las necesidades de producción y transformación del sector.
Asimismo, sostuvo que el objetivo es anticipar las capacidades que necesitará el agro en los próximos cinco o diez años, en lugar de reaccionar a las demandas una vez estas se presenten.
El funcionario afirmó que la educación técnico-profesional debe ser vista como una vía de formación capaz de generar oportunidades de continuidad educativa, emprendimiento y desarrollo profesional.



